Preguntas frecuentemente planteadas
¿Hay alguna relación entre el aspartame y las enfermedades neurológicas, tales como la esclerosis múltiple, la enfermedad de Parkinson o la de Alzheimer?
No existe relación entre el aspartame y enfermedad neurológica alguna. El aspartame es
aceptado como seguro por las organizaciones de salud más importantes, incluyendo a la
Fundación de la Esclerosis Múltiple, la Asociación Americana de la Diabetes, la Asociación
Dietética Americana y el Consejo sobre Asuntos Científicos de la Asociación Médica Americana.
La premisa errónea que respalda los alegatos de relación entre el aspartame y las enfermedades
neurológicas es que consumir grandes cantidades de aspartame ocasionará que el ácido aspártico
alcancen altos niveles en la sangre. Los críticos plantean que estos altos niveles de ácido
aspártico circularán hasta el cerebro y matarán células nerviosas al sobre estimularlas. La
investigación científica cuidadosamente realizada con el aspartame muestra que esto no es
posible. Consumir aún extraordinariamente grandes cantidades de aspartame por un largo período
de tiempo no ocasionará altos niveles sanguíneos de ácido aspártico.
En un estudio publicado en la Revista Americana de Nutrición Clínica, sujetos humanos que
reciben dosis de aspartame tan altas como las encontradas en cerca de 12 litros de una bebida
suave de dieta (cerca de 33 latas) no han mostrado incrementos significativos en la cantidad
de ácido aspártico en la sangre. Los niveles sanguíneos de los sujetos que recibieron 24
litros de bebida suave de dieta (cerca de 65 latas) de una vez permanecían bastante por debajo
de los niveles tóxicos. Otro estudio publicado en los Archivos de Medicina Interna (E.U.A.)
mostró que el ácido aspártico no se formó en la sangre, aún pasado un largo período después de
haber usado una dosis alta de aspartame. Los investigadores dividieron aleatoriamente a 108
adultos saludables en dos grupos. Todos los días durante seis meses, la mitad de los sujetos
tomó cápsulas que contenían tanto aspartame como el encontrado en cerca de 10 litros
(aproximadamente 28 latas) de una bebida endulzada con aspartame. La otra mitad tomó cápsulas
de un placebo que no contenía aspartame. El estudio fue doble ciego, lo cual quiere decir que
ni los sujetos ni los investigadores conocían quien tomaba el aspartame y quien tomaba el
placebo. Los resultados mostraron que los niveles en sangre del ácido aspártico no cambiaron
significativamente en ninguno de los grupos.